martes, 31 de julio de 2007

Poemas

POEMAS DE PIER PAOLO PASOLINI


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ABRO A LA MAÑANA...

Abro a la mañana de un blanco lunes
la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme... en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mí, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío...
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia

Versión de Delfina Muschietti



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AL MUCHACHO CODIGNOLA

Querido muchacho, sí, claro, encontrémonos,
pero no esperes nada de este encuentro.
Si acaso, una nueva desilusión, un nuevo
vacío: de aquellos que hacen bien
a la dignidad narcisista, como un dolor.
A los cuarenta años yo estoy como a los diecisiete.
Frustrados, el de cuarenta y el de diecisiete
pueden, claro, encontrarse, balbuceando
ideas convergentes, sobre problemas
entre los que se abren dos décadas, toda una vida,
y que, sin embargo, aparentemente son los mismos.
Hasta que una palabra, salida de las gargantas inseguras,
aridecida de llanto y deseo de estar solos,
revela su irremediable diferencia.
Y, además, tendré que hacer de poeta
padre, y entonces me replegaré sobre la ironía,
que te incomodará: al ser el de cuarenta
más alegre y joven que el de diecisiete,
él, ya dueño de la vida.
Más allá de esta apariencia, de este aspecto,
no tengo nada que decirte.
Soy avaro, lo poco que poseo
me lo guardo apretado en el corazón diabólico.
Y los dos palmos de piel entre pómulo y mentón,
bajo la boca torcida a furia de sonrisas
de timidez, y los ojos que han perdido
su dulzura, como un higo agrio,
te parecerían el retrato
precisamente de esa madurez que te hace daño,
madurez no fraterna. ¿De qué puede servirte
un coetáneo, simplemente entristecido
en la delgadez que le devora la carne?
Cuanto ha dado ya lo ha dado, el resto
es árida piedad.

De Poesía en forma de rosa, 1964



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AL PRÍNCIPE

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.

De "La religión de mi tiempo" 1961


Versión de Delfina Muschietti


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ANÁLISIS TARDÍO

Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre
y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.


Versión de Delfina Muschietti


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DANZA DE NARCISO

Estoy negro de amor,
ni ruiseñor ni muchacho,
todo entero como una flor
deseando sin deseo.

Me he levantado entre las violetas
mientras aclaraba
cantando un canto olvidado
en la noche serena.
Me dije: «¡Narciso!»,
y un espíritu
con mi rostro
oscurecía la hierba
al claro de sus rizos.

De "La mejor juventud" 1941-1953


Versión de Delfina Muschietti



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DANZA DE NARCISO II

Yo soy una violeta y un aliso,
lo oscuro y lo pálido en la carne.

Espío con mi ojo alegre
el aliso de mi pecho amargo
y de mis rizos que brillan negligentes
en el sol de la orilla.

Yo soy una violeta y un aliso,
el negro y el rosa en la carne.

Y miro la violeta que resplandece
grave y tierna en el claro
de mi cara de terciopelo
bajo la sombra de una morera.

Yo soy una violeta y un aliso,
lo seco y lo mórbido en la carne.

La violeta retuerce su luz
sobre los flancos duros del aliso,
y se reflejan en el humo azul
del agua de mi corazón avaro.

Yo soy una violeta y un aliso,
lo frío y lo tibio en la carne.

De "La mejor juventud" 1941-1953


Versión de Delfina Muschietti



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DAVID

Apoyado en el pozo, pobre joven,
vuelves hacia mí tu cabeza gentil,
con una risa grave en los ojos

Tú eres, David, como un toro en un día de abril,
que de la mano de un muchacho que ríe
va dulce a la muerte.

De "La mejor juventud" 1941-1953


Versión de Delfina Muschietti

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LADRONES

Una vez regresado a tu madre
¿sentirás todavía
sobre los labios
los besos que te he dado como un ladrón?

¡Ah, ladrones los dos!
¿No estaba oscuro en el prado?
¿No robábamos a los chopos
la sombra en tu bolsa?

Los conejos se han quedado
sin hierba esta tarde,
y tus labios robados
besan la primera estrella...

De "La mejor juventud" 1941-1953

Versión de Delfina Muschietti


JAIME ALVAREZ GUTIÉRREZ Y LA CULTURA GUANE




Por ANTONIO ACEVEDO LINARES *



El escritor santandereano Jaime Álvarez Gutiérrez, nacido en San Gil el 20 de noviembre de 1923, un hombre que a sus más de ochenta años viste impecablemente de blanco y sombrero todos los días, es autor de las novelas Las putas también van al cielo, La cruz trenca, El chispeante epitafista Don Ludovico Di Betto, Matrioshka trierótica para su corrección, junto con varios libros de cuentos como Carta al Rey, Par mestizos y Póquer de ases, y es también autor de la investigación en la queinvirtió 36 años de su vida y que publicó en su sello editorial Cabra Mocha en donde ha publicado la mayoría de sus obras, titulada Los Guanes con el código, las claves, los glifos y la revelación de su increíble calendario.

La investigación se centró en la revelación de la astronomía de los indios guanes y sus matemáticas crípticas. Sin ser Álvarez Gutiérrez un antropólogo, y apenas con su magistral pluma de escritor, nos descubre en una lectura increíble, las revelaciones arqueo-matemáticas de los precolombinos guanes que nos lleva hasta el fondo de las raíces perdidas de nuestros ancestros. Se señala en la contraportada de su libro que las revelaciones que nos descubre se parecen a las que hizo en su época Champollion en Francia, cuando nos develo los jeroglíficos epigcios en la piedra Roseta.


Como ya es de histórico conocimiento, el territorio de Santander en su época precolombina estuvo habitado por los indios yariguies, los chitareros, los laches y los guanes. Los guanes pertenecían a la familia de los chibchas y tenían como actividad principal, la agricultura, además de la cerámica, la orfebrería y el comercio. El primer conquistador que piso territorio santandereano fue el español Antonio de Lebrija en 1529.A partir de 1540 Martín Galeano reconoció la mayor parte del territorio mientras los aborígenes pasaron a dedicarse a la agricultura y a la actividad febril, ocupaciones por las que tenían que pagar un tributo al Rey. El aumento continuo de estos tributos fue lo que provocó el estallido de la rebelión comunera que se inicio el 6 de marzo de 1781. El primer movimiento insurgente contra el imperio español.






LA CULTURA GUANE Y EL CALENDARIO

Los guanes emplearon la escritura ideogràfica donde se representaba por símiles a los objetos, las personas y los acontecimientos. Las figuras humanas eran representadas en forma simbólicas como ranas, monos o figuras geométricas. Fueron degolladores de niños en rituales de sacrificio a sus dioses, con cuchillos de caña eran degollados y la sangre vertida sobre las peñas en ofrecimiento al Sol. La numeración y el cálculo del tiempo eran señalados con los dedos de los pies, anteponiendo la palabra quijicha. Al número veinte llamaban Gueta. El jeroglífico del tiempo era un poste, una cuerda atada a la parte alta, aludiendo así al sacrificio del Gueza (niño) al que inmolaban atado al palo indicador del adelanto de la luz solar, al concluir el periodo de veinte años lunares, según lo describe Isaías Ardila Díaz en su conocido libro, El pueblo de los guanes ( Instituto Colombiano de Cultura, Bogotá, 1986) uno de los libros que sirvió de importante fuente bibliográfica al escritor para su investigación con respecto a la cultura guane.

El calendario guane, según el autor de esta investigación, “es un sistema de notación simbólica, numérica, matemática y astronómica, realizada con glifos incisos en diversas piezas o cuentas, referentes todas al cómputo del tiempo, que consideran e involucran como sus partes integrantes, los días o soles, las semanas de tres o de màs días, las lunaciones o meses lunares, los años solares, los siglos y las edades”. Su origen etimológico proviene de la voz griega calendas, palabra con la que los romanos designaban el primer día de cada mes. El calendario guane, según se descifra de esta investigación, es un sistema tecnológico del hombre americano precolombino que era utilizado para fijar, contar y calcular, predecir el tiempo, los hechos y los fenómenos climáticos, y contar los días, los meses y los años. Se fijaban en él los hechos cívicos, agrícolas, religiosos, médicos, culturales y sociales de la cultura guane. Se predecían las épocas de lluvia, la de siembra, las cosechas, las tormentas, las heladas, las granizadas, los inviernos y los veranos.



Los guanes al día lo llamaban zua. Al día lo dividían en dos partes: mañana, suamena o mena y a la tarde, suameca o meca. La noche era llamada zajasa. La primera mitad de la noche, zasca o zaca y a la segunda mitad caqui o zagui. Los meses eran contados por lunas, con sus menguantes y sus crecientes, dividiendo cada una de estas en dos partes en otras dos, resultando así cuatro partes del mes, nuestras semanas. Dividían el mes por las fases de la luna, comenzaban a contarlo desde el plenilunio que ellos llamaban Ubchihica. El pasado era llamado por los guanes, Zocamana, y el año presente, Zocamata. La ubicación geográfica de este calendario guane en su descubrimiento fue hallado en una cueva o adivinatorio en las estribaciones de la Mesa de los Xeridas o Jèridas, conocida actualmente con el nombre de la Mesa de los Santos. Álvarez Gutiérrez señala que el hallazgo del calendario guane es obra anónima, pero que su descubrimiento y revelación de los glifos es obra de su larga y ardua investigación de màs de cuarenta años.

La obra se divide en diez capítulos que comprende la descripción del territorio, la cultura, el idioma, el color y la fisonomía de los guanes. Se describe su alimentación, sus dioses y creencias, su organización social y sus leyes. El intento de invasión al territorio guane por parte de Ambrosio Alfinger y la descripción de las batallas con los Yariguies. Se narra la declinación y la desaparición de la población guane, sus orígenes, sus mitos y leyendas. Sobre los glifos y la numeración guane se narra como contaban los guanes los años y como se ejercían sus cultos al sol. Se señala al conquistador Martin Galeano como el exterminador de los guanes y el autor analiza la mal llamada conquista del imperio chibcha y guane para irnos adentrando magistralmente al calendario guane sobre los números, la numeración y la espiral, la fonética y la lengua, la interpretación de los glifos y la reconstrucción de cómo contaban, con sus significados y símbolos, los días, los meses y los años.




Álvarez Gutiérrez en su investigación analiza como los guanes configuraron su calendario basado en importantes hechos de su historia y propone la construcción del Templo del Sol Guane en el futuro, en algún lugar de la Mesa de los Santos. Los guanes con el código, las claves, los glifos y la revelación de su increíble calendarioes una obra meritoria y bien documentada que va a la búsqueda de nuestras raíces indígenas y está dedicada a la memoria de Juan de Dios Arias, el historiador, folclorista y educador santandereano que otrora fuera “piedra angular” de la Academia de Historia de Santander y que según el autor la Academia se “ olvido del pasado, de su propósito, de la esencia de su vocación y de su divisa, como era la de llegar a ser “despertadora de vocaciones históricas” en palabras de Arias, y que hoy en día no es ni la sombra de su proyecto original”, reitera además Álvarez Gutiérrez en su dedicatoria-carta, que es una “Academia honorífica” que se ha convertido en una “comedia semanal para rendirle honor al deshonor, mediante el lucimiento de lazos nobles y medallas conmemorativas, que premian con falsas ilusiones el soterrado e indigno salario de las genuflexiones que le imponen algunos zafios e intercesores a los aspirantes a una medallita de latón” para concluir que la “Academia como la Nación está enferma ”y que todo no podía estar peor estando la Academia en manos de un prestamista, usurero y vendedor de espaguetis.

La interpretación del calendario guane se terminó de escribir, escribió Álvarez Gutiérrez al final de su libro, en la ciudad de Pembroke Pines, Century Village, Estados Unidos, el día 15 de marzo de 2002 en donde mantiene las piezas del calendario y según su audaz teoría “el calendario guane es el origen de todos los calendarios mayas, azteca y de los calendarios centroamericanos que vino a estas tierras atado al cuello de los sabios matemáticos guanes con Bochica a la cabeza, quienes lo difundieron de norte a sur, junto con sus números ordinarios”.


* Poeta y Sociólogo. Magíster en Filosofía Latinoamericana con Especialización en Educación en Filosofía Colombiana y Especialización en Filosofía Política Contemporánea.

JAIME ALVAREZ GUTIERREZ

Teléfono: 6474881

lunes, 23 de julio de 2007

VOCES DE ANTONIO PORCHIA


(fragmento)
Citado de: VOCES Autor: Antonio Porchia. Hachette Ediciones. Novena edición, 1973. Depósito Legal Nº 11.723 Buenos Aires - Argentina. A Roger Callois (/.../). Cita, compilación y transcripción web: ClaudioSerraBrun.





1Situado en alguna
nebulosa lejana hago lo que hago,
para que el universal equilibrio de
que soy parte no pierda el equilibrio.
2
Quien ha visto vaciarse todo,
casi sabe
de qué se llena todo.
3
Antes de recorrer mi camino
yo era mi camino.
4
Mi primer mundo lo hallé todo
en mi escaso pan.
5
Mi padre, al irse, regaló medio siglo
a mi niñez.
6

Las pequeñeces no son lo eterno,
y lo demás, todo lo demás,
lo breve, lo muy breve.
7
Sin esa tonta vanidad que es el
mostrarnos
y que es de todos y de todo,
no veríamos nada y no existiría nada.
8
La verdad tiene muy pocos amigos
y los muy pocos amigos que tiene
son suicidas.
9
Trátame como debes tratarme, no
como merezco ser tratado.
10
El hombre no va a ninguna parte.
Todo viene al hombre, como el mañana.
11
Quien me tiene de un hilo no es
fuerte; lo fuerte es el hilo.
12
Un poco de ingenuidad
nunca se aparta de mí.
Y es ella la que me protege.
13
Se me abre una puerta, entro
y me hallo con cien puertas cerradas.
14
Mi pobreza no es total: falto yo.
15
Si no levantas los ojos, creerás que
eres el punto más alto.
16
No hallé como quien ser, en ninguno.
Y me quedé, así: como ninguno.
17
El mal de no creer es creer un poco.
18
Sé que no tienes nada. Por ello
te pido todo. Para que tengas todo.
19
Vengo de morirme, no de haber
nacido. De haber nacido me voy.
20
Dios mío, casi no he creído nunca
en tí, pero siempre te he amado.
21
Si yo fuese como una roca y no
como una nube, mi pensar, que es
como el viento, me abandonaría.
22
Quien perdona todo ha debido
perdonarse todo.
23
Me hicieron de cien años algunos
minutos que se quedaron conmigo,
no cien años.
24
Se vive con la esperanza de llegar
a ser un recuerdo.
25
Casi no he tocado el barro y soy
de barro.
26
Creo que son los males del alma,
el alma. Porque el alma que se cura
de sus males, muere.
27
El hombre habla de todo y habla
de todo como si el conocimiento de
todo estuviese todo en él.
28
Una cosa sana no respira.
29
Mucho de lo que he dejado de hacer
en mí, sigue haciéndose en mí,
solo.
30
Sí, están equivocados, porque no
saben. Y si supieran... Nada.
Ni estarían equivocados.
31
Todo es como los ríos, obra
de las pendientes.
32
El universo no constituye un orden
total. Falta la adhesión del hombre.
33
Creo que nos habitamos unos a
otros, pero no habitados. Porque
nob podríamos habitarnos unos a otros,
habitados.
34
Durmiendo sueño lo que despierto
sueño. Y mi soñar es contínuo.
35
Las alturas guían, pero en las alturas.
36
Han dejado de engañarte, no
de quererte. Y te parece
que han dejado de quererte.
37
A veces estoy como en un infierno
y no me lamento. No encuentro
de qué lamentarme.
38
                                                    Un rayo de luz borró tu nombre.
                                                           No sé más quién eres.
39
Cuando me conformo con nada
es cuando me conformo de todo.

40
Mis ojos, por haber sido puentes,
son abismos.
41
Y sin ese repetirse eternamente de
todo, de sí mismo a sí mismo, a cada
instante, todo duraría un instante.
Hasta la misma eternidad duraría un
instante.
42
El hombre, cuando es solamente
lo que parece ser el hombre, casi no
es nada.
43
Sí, es entrando en todo
como voy saliendo de todo.
44
Hallarás la distancia
que te separa de ellos,
uniéndote a ellos.
45
Cien hombres, juntos, son la
centésima parte de un hombre.
.oOo.
*Citado de: VOCES Autor: Antonio Porchia. Hachette Ediciones. Novena edición, 1973. Depósito Legal Nº 11.723 Buenos Aires - Argentina. Dedicatoria: A Roger Callois (/.../).(Cita, compilación y transcripción web: ClaudioSerraBrun).(/.../).

viernes, 6 de julio de 2007

POEMAS DE BLAISE CENDRARS



Traducción de la profesora de literatura y poeta cubana Damaris Calderón

La Coruña

Un faro enternece como una madonna gigantesca
Desde el exterior esta es una bonita pequeña ciudad española
En tierra esto es un montón de estiércol
Dos tres rascacielos allí se hacen lugar.
Villa Garcia

Tres cruceros rápidos un navío hospital
La bandera inglesa
Señales ópticas luminosas
dos carabineros duermen sobre los sillones del puente
Finalmente nosotros partimos
en los dulces vientos
Azules

El mar es como un cielo azul azul azul
Encima el cielo es como el Lago Léman
Azul-tierno

En ruta por Dakar

El aire es frío
El mar es de acero
El cielo es frío
Mi cuerpo es de acero
Adiós Europa que yo abandoné la primera vez
después de 1914
nada me interesa más a bordo
nada más como tampoco los emigrantes de la cubierta
judíos rusos vascos españoles portugueses y
saltimbanquis alemanes que añoran París
Yo quiero olvidar todo no hablar más el tono de las lenguas y acostarme
Con negros y negras con indios indias animales plantas
Y tomar un baño y vivir en el agua
Y tomar el sol y vivir en compañía de un enorme banano
Y amar el grueso brote de esta planta
Me segmento a mí mismo
Y volver duro como una piedra
Caer de bruces
Hundirme a fondo
A la vista del cabo blanco

La atmósfera es caliente sin exceso
La luz del sol filtra a través un aire húmedo y nublado
La temperatura uniforme es más bien elevada
Este es el período que atraviesa sin duda actualmente
el planeta Venus
Estas son las mejores condiciones para holgazanear
Dakar

Finalmente nosotros bordeamos y nos dirigimos alrededor de Dos
Tetas que emergen desde esta mañana y
sobresalen en el horizonte.
Nosotros las rodeamos y entramos en el puerto de Dakar.
Cuando uno se devuelve
se ve un dique rojo un cielo azul una playa blanca
deslumbrante
A la vista de la isla de Fuerteventura

Todo es aun más grande desde ayer
El agua el cielo la pureza de la atmósfera
Las islas Canarias tienen el aspecto de las orillas del Lago de Como
Un reguero de nubes como glaciares
Comienza a hacer calor
Los carroñeros

El pueblo negro es menos horrible menos sucio que la
zona de Saint-Ouen
Los carroñeros que lo sobrevuelan se lanzan a veces y lo
limpian.
Huevos

La costa de Brasil es semejante a islotes redondos desnudos en el medio de
los cuales navegamos desde hace dos días
Se diría unos huevos abigarrados que un gigantesco pájaro ha dejado caer
O excrementos volcánicos
O mierda de buitres
Paisaje

La tierra es roja
El cielo es azul
La vegetación es de un verde oscuro
Este paisaje es cruel duro triste a pesar de la variedad
de formas vegetales
A pesar de la gracia inclinada de palmeras y los ramos
brillantes de grandes árboles en flores flores de cuaresma
El Ecuador

El océano es de un azul oscuro el cielo azul es pálido en su aspecto
El mar se inflama por todas partes alrededor del horizonte
Se diría que el Atlántico va a desbordar el cielo
Alrededor del trasatlántico esto es un depósito de cielo de ultramar puro
Noches Estrelladas

Yo paso la mayor parte de la noche sobre el puente
Las estrellas cercanas de nuestras latitudes se inclinan inclinan
sobre el cielo
La Estrella Polar desciende cada vez más sobre el horizonte norte
Orión- mi constelación- está en el cenit
La Vía Láctea como una hendidura luminosa se ensancha
cada noche
La Osa es una pequeña bruma
El sur es cada vez más oscuro ante nosotros
Y yo aguardo con impaciencia la aparición de la Cruz del
Sur al este
Para hacerme paciente Venus se hace doble de grandiosa y
quíntuple de resplandor
como la luna ella deja una estela
sobre el mar
Esta noche yo he visto caer un meteorito


Notas al pie de página:

* Damaris Calderón nació en La Habana en 1967. Es graduada en Letras por la Universidad de La Habana. Obtuvo los premios El joven poeta e Ismaelillo por su libro de poemas Se adivina un país. En 1995 llega a Chile y se desempeña como editora. En 1999 recibe el "Premio de Poesía de la Revista de Libros" del diario El Mercurio, por su libro Sílabas. Ecce Homo. Ha publicado los poemarios Con el terror del equilibrista y Duras aguas del trópico. Sus últimos libros, Guijarros y Duro de roer, se publicaron en Santiago de Chile, donde actualmente reside.
1. Cfr. Cendrars, Blaise. 1944. Poésies complétes. Du monde entier. Dix-neuf poèmes élastiques. La Guerre au Luxembourg. Sonnets dénaturés. Poèmes nègres. Documentaires. Feuilles de route. Sud-américaines. Poèmes divers. Au coeur du monde. Introduction de Jacques-Henry Lévesque. Paris: Denoël, Fontenay-aux-Roses, impr. de L. Bellenand et fils.
2. Literalmente: invadido por la grasa.

lunes, 25 de junio de 2007

EN EL PAÍS DE LAS PALABRAS ILUSTRES



Por William Ospina

El Descubrimiento es la primera, pero ya Germán Arciniegas afirmó con lucidez que aquí no se había vivido el descubrimiento sino el cubrimiento de América. La lengua española no llegó a descubrir sino a cubrir, a acallar, a borrar, a hacer flotar ruiseñores inexistentes, o existentes solo en el lenguaje, sobre la mayor variedad de aves del mundo. Y basta oír hoy a los políticos para saber que aquí las palabras no explican la realidad sino que la suplantan. Esta semana un consejero presidencial decía por la televisión sin que le temblara la voz: “No se trata de impunidad, se trata de suspensión de la pena”. Y el propio presidente de la República, hablando de un posible delito cometido en otro tiempo por su ministro de Defensa, dijo: “Tal vez se haya equivocado, pero actuó con transparencia”. Las palabras no sirven para explicar sino para disimular los hechos.

Por eso ha habido una suerte de tensión en el campo de la poesía. Nuestros poetas se movían bien en la irrealidad. Guillermo Valencia solo se inspiraba en la fauna mítica que trajo la lengua. “Dos lánguidos camellos de elásticas cervices”, “De cigüeñas la pálida bandada”. Y Barba Jacob comprendió que vivíamos bajo el despotismo de las palabras ilustres. Por eso no le gustaba hablar sino lanzar alaridos. Y uno de ellos es muy conveniente para ilustrar nuestra realidad. Aquí, donde hablamos de paz todo el día, Barba Jacob había dicho hace ochenta años: “La paz es mi enemigo violento y el amor mi enemigo sanguinario”. La poesía contrariando la ilusión de las palabras.

La Conquista es otro término ilustre. Pero no ignoramos que el país no fue conquistado. Todavía están intentando conquistarlo. Ello se debe a que se lo arrebataron a los indígenas y se lo arrebatan a los campesinos, pero la mentalidad que se abrió camino quiere arrebatárselo también a la naturaleza, y eso aquí no es posible. En estas regiones equinocciales el dilema es naturaleza o aniquilación, luchar contra la naturaleza no es conquistar, es destruir. La Conquista prosigue, pero bajo la forma de la destrucción.

Sé que no son necesarias muchas digresiones sobre esa tercera palabra: la Independencia. Hablar aquí de independencia es perpetrar oxímoron. Vivimos la tiranía de las palabras ilustres, y tenemos un deber de vigilancia, de contradicción, de revelación de sentidos ocultos. Pienso en un par de versos de José Manuel Arango: “Por calles que tienen nombre de batallas / voy solitario y vano”. Junín, Ayacucho, Carabobo, qué bueno que el poeta nos recuerde que estas calles tienen nombres de batallas, de esas cosas tumultuosas y enfáticas. Y que no opte por la épica sino por el desencanto, que no quiera sentirse falsamente patriota ni solemne, sino que diga, casi como un timbre de orgullo: “voy solitario y vano”. También Barba Jacob, que es el más grande de nuestros poetas, el menos correcto, el más incandescente, enumera estrofa tras estrofa las glorias de mundo y termina diciendo: “Alma mía, alma mía, alma mía, qué cosa tan vana”.

León de Greiff, que vivía harto de nuestro patriotismo simulador, que dijo que quería vivir “lejos de santanderes y de bolívares”, que temía que los políticos solo dicen “patria” cuando quieren ocultar alguna canallada, gozaba burlándose de ellos, hablando para que le entendieran sin entenderle: “Toda aquesa gentuza verborrágica, / trujamanes de feria, gansos de Capitolio, / engibacaires, abderitanos, macuqueros, / casta inferior desglandulada de potencia, / casta inferior elocuenciada de impotencia, / me causa hastío, / bascas me suscita, / gelasmo me ocasiona”. El travieso lenguaje de la poesía contra el manipulador lenguaje de la oratoria. Ya Kant había dicho que la principal diferencia entre la poesía y la oratoria está en que la oratoria se propone como una verdad pero en realidad discurre como un juego, y en cambio la poesía se propone como un juego pero en realidad discurre como una verdad.

Yo propondría que artistas y poetas rehúyan el lenguaje de la confrontación, que no le hablen al poder sino a la gente, y que desnuden la maquinación de las grandes palabras: cómo se adultera el lenguaje, cómo se profana la lógica, cómo se mancilla lo sagrado, cuántas palabras solemnes e ilustres sobre las incontables tumbas sin nombre. Y que se reconozca que no han sido siquiera los artistas sino sobre todo un puñado de periodistas quienes en Colombia han defendido la verdad en estos tiempos tan sombríos.

La República es otra palabra de la serie. Aquí, donde hay demasiadas palabras y demasiado silencio a la vez, en este país que como una forma anómala de la geometría siempre tuvo su centro afuera, en la corona española, en el Vaticano, en la revolución francesa, en el mercantilismo inglés, en los molls de Miami; en este país con nombre de almirante italiano, con religión romana, con código civil francés, con lengua española, cuya dirigencia solo quiere tener muebles vieneses y humor británico, en este país cuyo escudo tiene gorro frigio y Canal de Panamá, alguien escribía hace poco en la prensa acerca de la belleza y la elegancia de nuestro mapa. Porque, como decía Borges, las ilusiones del patriotismo no tienen límites. Pero el historiador Hermes Tovar acaba de publicar un libro que ilustra cómo ha sido cercenado sin cesar ese mapa que a alguien le parece tan bello solo porque le resulta familiar. En el mapa, como en el mundo, nuestra realidad es más bien la de la “casa tomada”.

Atrapados entre el Dorado que no tuvimos y el Dorado que ya perdimos, entre el cielo de la añoranza y el cielo de la esperanza, tenemos que recordar como Aurelio Arturo la casa perdida, el drama de todo colombiano: “Casa grande, blanco muro, piedra y ricas maderas, / a la orilla de este verde tumbo, de este oleaje poderoso”. Y terminar diciendo como él: “Y yo volvía, volvía, por los largos recintos / que tardara quince años en recorrer, volvía. / Y a la mitad del camino de mi canto, / me detuve temblando / y no tiembla entre sus alas rotas / con tanta angustia un ave que agoniza / cual pudo / mi corazón luchando entre cielos atroces”.

Estamos en el país de la casa perdida. En el país de los desplazados a los que el poeta les ofrece su voz: “Trajimos, sin pensarlo, en el habla los valles”. De los muertos, a los que les ofrece su lamento: “La noche ya ha cosido suavemente tus párpados/ como dos hojas más a su follaje negro”. De los sobrevivientes, a los que les ofrece su canto: “Los muertos viven
en nuestras canciones”. Qué capacidad de cantar la de este pueblo a pesar de tanto horror. El poeta había dicho: “Contra la muerte coros de alegría”. No es que seamos felices, como quieren las encuestas triviales, es que no podemos ni queremos dejar de cantar. La poesía colombiana tieneque rendirle su homenaje al cantor popular, a José Barros, cuya versatilidad e inspiración los representa a todos ellos, quien acaba de morir después de llenarnos la vida de música, después de darle tanto a la gente en un país donde a la gente le quitan todo. “El vaquero va cantando una tonada / y la tarde va muriéndose en el río”: el juglar nos dejó también bellas palabras.
Estamos en la República de los desplazados, de mucha gente que no necesitó salir del país para vivir exiliada en él. Pero también Barba Jacob nos explicó, sin proponérselo, que Colombia no ha caído, a pesar de tan larga tragedia, por la tenacidad de su gente. Por esa capacidad de alzarse con valor frente a la nada que le dieron, de no rendirse a los engaños de la ilusión: “Nada, nada por siempre, y merecía / mi alma, por los dioses engañada, / la verdad, y la ley, y la armonía. / Sé digna de este horror y de esta nada / y activa y valerosa, oh alma mía”.

Esa gente activa y valerosa merece como nadie un país. Esa gente que trajo sin pensarlo en el habla los valles, que va cantando una tonada mientras la tarde va muriéndose en el río, que quiere que por fin este país sea una patria y no un campo de tiro. Y para esa gente, que somos también nosotros, yo tengo un consejo: no esperar nada de los poderosos ni de los violentos ni de los que mancillan la condición humana. No pedir nada a los conquistadores de antes o de ahora. Creer en sí misma, y cumplir con la más sabia consigna de nuestra poesía, la que invita a entender que la verdadera riqueza es poder confiar en los otros. Oír estos versos de Barba Jacob que parecen decirnos: olvidémonos de la caridad, olvidémonos de la ilusión, la dignidad es algo que nadie puede darnos, que solo nosotros podemos alcanzar: “Apoya tu fatiga en mi fatiga / que yo mi pena apoyaré en tu pena”.

El poeta había dicho: “Contra la muerte coros de alegría”. No es que seamos felices, como quieren las encuestas triviales, es que no podemos ni queremos dejar de cantar.
Publicado inicialmente en la Revista Cromos.

viernes, 15 de junio de 2007

LA CULTURA EN SANTANDER






Por ANTONIO ACEVEDO LINARES *
Son tal vez los pintores los que en Santander más gozan de espacios y convocatorias, catálogos y patrocinios para la exposición de su arte. Somos una región de pintores o de artistas plásticos como se denominan ahora, tal vez porque fuimos un pueblo agricultor y de allí esa destreza de la mano y esa introspección del paisaje y de la luz característica de Santander. El cuadro como adorno en la pared hace que sea un arte que comercialmente venda mejor. Observar un cuadro no es mucho el esfuerzo que hay que hacer y si nos refleja con imágenes de colores como paisaje, rostro o ciudad. Con la literatura es distinto, tal vez por eso no abundan mucho actualmente los poetas, ni los cuentistas o novelistas. El lenguaje literario es el instrumento más difícil de trabajar y sus imágenes a veces son el resultado del delirio del autor, allí están en juego la imaginación, la técnica narrativa, el poder de fabulación etc, el don de la palabra es algo que está en los genes, eso explica porque la literatura en Santander es más bien escasa, y además una condición esencial para su interés y creación es la cultura, eso podría explicar provisionalmente porque no son más frecuentes las convocatorias, los concursos, los patrocinios, las lecturas o las publicaciones para los escritores, o tal vez porque, como dijera Saint-John Perse, los poetas son la mala conciencia de su tiempo.
Las leyes del mercado del libro en Colombia se miden también por la ley de la oferta y la demanda. Una editorial no publica a un autor que no garantice la venta de su libro aunque todavía se diga que la poesía no es un buen negocio en Colombia, que los libros de poesía no se venden, etc. Los editores publican libros que comercialmente vendan sin importar mucho el género o la calidad estética, lo que se debe garantizar principalmente es su venta. La poesía es un arte de minorías porque no se ha aprendido aún a gozar de su espíritu y se tiene todavía una visión muy sentimental de ella, se cree que el poeta anda en las nubes y que leer poesía es falta de oficio o es un arte inoficioso. Ante todas estas razones se cree que se debería escribir la poesía como un “hobby”. Nada más ajeno al espíritu del poeta verdadero, la poesía es su pasión y es la razón de ser de su vida. Los poetas de fin de semana no llegan muy lejos y además a los buenos poetas no los hacen los lectores, esto es, aunque en la actualidad haya poco interés por este género, siempre habrá poetas. El poeta escribe así lo lean o no, así lo publiquen o no. La historia de la literatura está llena de poetas que no publicaron o no fueron reconocidos en vida, sin embargo nunca dejaron de escribir. La poesía es una pasión, un estigma o un vicio; el poeta escribe para si mismo y si los hombres se identifican con su obra, magnífico, pero no es su afán convertirse en una vedette, esto es, ser popular o famoso, porque entre otras cosas puede ser contraproducente para su oficio literario. Los malos poetas salen hasta por la televisión, decía Milcíades Arévalo, el director de Puesto de Combate, la revista de la sociedad de la imaginación editada en Bogotá que más ha publicado a los poetas en Colombia.
Son poco los talleres de escritores o lectores que existen en la ciudad o la región, y los pocos que puedan existir funcionan como rebaja de penas para prisioneros en la cárcel Modelo o como sucedáneo para la fatiga de la academia en la universidad pública (aunque la poesía de taller son como los niños de probeta, como el amor es más hermoso a la antigua). Desde los tiempos de la revista literaria Tierra Nativa o el Gran Burundú-Burundá, los escritores y poetas en Santander no hemos podido asociarnos alrededor de una revista (indudablemente por falta de apoyo económico) que amplíe los espacios y contribuya a la difusión de la literatura, sin embargo en Bucaramanga una propuesta literaria como la ESKINA, cartel de la poesía que dirige Javier Félix y Claudio Anaya Lizarazo, con el auspicio de Sic Editorial, es un desafío a la escasa circulación de la poesía que intenta darle voz y rostro a los poetas de la ciudad. En las carteleras de colegios, universidades, bibliotecas, conjuntos residenciales, restaurantes etc, se fija su presencia como una alternativa literaria que reivindica el poder, el valor y la imaginación de la palabra poética. En la ciudad también se registra otro fenómeno en torno a la poesía y es la de “La Casa de los poetas,”corporación que los asocia, donde ninguno lo es, pero la poesía ha servido como terapia ocupacional para sexagenarios.
Santander es de las pocas regiones donde no funciona el Fondo Mixto Departamental que es una entidad fantasma que solo figura en el papel, y que genera un desangre presupuestal en nómina sin que se lleven a cabo proyectos culturales, entidad que en otras regiones es la que más ha publicado a sus escritores y poetas y que permanentemente hacen presencia en las ferias del libro en el país. Desde la liquidación y desaparición de la Dirección de Cultura Artística de Santander, DICAS y a pesar de la creación de la Escuela de Bellas Artes de la UIS, no se ha llenado el vacío que dejó esta entidad de formación artística por donde pasaron y se formaron muchas generaciones de artistas santandereanos en la música, el teatro, la danza, la pintura, la escultura etc. La cultura también se ha privatizado con la creación de nuevas escuelas de música en las universidades, pero también se han creado nuevos proyectos regionales como Espacios Alternos que promueven exposiciones de los artistas plásticos.
El Fondo Bibliográfico Regional, que fue un proyecto del Instituto Municipal de Cultura para publicar a los escritores en Santander, está muerto y todo parece indicar que no se va a volver a convocar. Su primera publicación fue de exiguos cien ejemplares por libro de los cuales se publicaron cinco libros (novela, cuentos y ensayo filosófico) y hubo que insistir dos años largos para su publicación luego de que un jurado diera su fallo. A su vez la Biblioteca Departamental, valiosa por sus archivos y la colección de libros de autores santandereanos, se ha dejado a su suerte en franco deterioro arrumada en algún rincón de la llamada ahora Casa Mutis, antes Luís Perú de la Croix. El sector cultural debería lanzar un S.O.S. por su recuperación. En Santander las casas de la cultura cumplen una labor silenciosa en la formación de lectores y exposición de las obras de los artistas, pero requieren de mayores incentivos presupuestales para elevar su nivel de formación en los talleres artísticos. La creación de bibliotecas y la dotación de libros por parte del Ministerio de Cultura ha sido oportuna en la región, como por ejemplo en la Casa de la Cultura de Cimitarra y Barbosa, para solo mencionar esas dos. Por su parte, en el Consejo de Cultura Municipal, en el área de literatura, figuran individuos que no representan al sector de los escritores, pero que por el amiguismo llegan a estas consejerías y solo trabajan para su propio beneficio, y con su actitud negligente demuestran la pobre capacidad de gestión cultural, conocimiento y valoración de los escritores de la ciudad. Su resentimiento y desidia les impide trabajar por el sector que los eligió y así torpedean el trabajo que por la literatura se quiere hacer en la ciudad. Se hacen elegir en representación de los escritores pero no son escritores ni simpatizan con sus causas y oficios. Se han reconocido como comerciantes pero para los proyectos culturales carecen de ideas y propuestas y las que proponen son visiblemente provincianas.
Son ejemplo de trabajo en el Consejo de Cultura Municipal, en las áreas de Teatro y Artes Plásticas, Jaime Lizarazo (Llevó a cabo el Primer Festival Nacional de Teatro, Santander en Escena que proyectó que el teatro santandereano logrará participar este año en el Festival de Teatro de Medellín, el Festival Latinoamericano de Teatro de Manizales y el Festival Nacional de Teatro de Cali) y Walter Gómez. (Ha convocado a exposiciones a los artistas plásticos en la sala de la Biblioteca Pública Gabriel Turbay y es designado para ejercer la Coordinación de la Zona Oriente del Salón Regional de Artistas, convocado por el Ministerio de Cultura). Hay que hacer justicia poética de las actividades culturales en beneficio de la cultura regional por los resultados visibles de la gestión que hasta el momento no se ha visto en el área de literatura. Los escritores y el sector literario (profesores de literatura, estudiantes, lectores, etc) están en mora de nombrar a un auténtico representante en el Consejo de Cultura Municipal que trabaje seriamente por el sector en beneficio de la literatura en Santander.
profunda, de examinar la condicia no es un pasatiempo ni una evasilos hay quiera ruborizarse.as.
El periodismo cultural en Santander, aparte del que pueda originar las emisoras culturales UIS Stéreo y la Luis Carlos Galán Sarmiento y el suplemento Vanguardia & Cultura, casi no existe, los medios privilegian el deporte, la farándula y las reyertas de la clase política. Los temas de la cultura y sus creadores son para el final de los noticieros o como notas de relleno. La actividad política parece ser la fuente principal de los medios, tal vez por ese maridaje que siempre ha existido entre periodismo y política en tanto que los periódicos en Colombia surgieron como un instrumento político de los partidos. La noticia cultural todavía no es consumida como las otras noticias de los periódicos y la televisión, y en los canales regionales tampoco la cultura tiene un programa destinado a sus creadores.
Las comparaciones son odiosas, como dicen las señoras, pero en Santander en relación con ciudades como Medellín o Bogotá en el fomento o auspicio de la cultura, es una región que todavía no ha comprendido y valorado su importancia social para su contribución en el desarrollo económico, y que atrapada en el prejuicio o complejo social de que la cultura no da dinero, es un renglón de la economía que no ha sido lo suficientemente explorado y explotado. El turismo cultural, por ejemplo, no ha sido promocionado lo suficiente a pesar de que en la región hay numerosos atractivos naturales e históricos que podrían hacer parte de los paquetes turísticos y aunque hay una incipiente conformación de la microempresa cultural en artesanías, podría convertirse en un renglón importante de nuestra economía si la empresa cultural que es otra franja de la economía en la que se podría incursionar con éxito, supera el síndrome de que la cultura no es rentable.
eado su propia enticos eshay en Santander, tambi
Los burócratas de la cultura (que además nunca han tenido un discurso sobre la cultura) y que lamentablemente también existen en Santander, han ejercido el poder para excluir o ignorar y han creado sus propias roscas o cuotas políticas que usufructúan conferencias, talleres o lecturas. En la burocracia cultural no nos salvamos tampoco del tráfico de influencias o el amiguismo. Desde universidades, alianzas, extensión o área cultural y academias han ignorado y subestimado la creación artística y la producción intelectual de los nuevos jóvenes escritores y poetas nuestros. Nunca tienen propuestas para la divulgación o la publicación de sus trabajos ni facilitan los espacios para los lanzamientos de libros de los autores regionales. Han ignorado olímpicamente los creadores y sus obras. Son los que con su desidia administrativa también han contribuido a mantenerlos en la marginalidad. Se dice que nadie es profeta en su tierra pero es en la propia tierra nuestra en donde debemos comenzar a valorarnos para que nos reconozcamos en los otros que son los que nos dan plena identidad y existencia, como decía Octavio Paz.
Construir ciudad o región es también hacerlo mediante la cultura y no quedarse en las obras de cemento. Las obras del espíritu y de la imaginación son las que dan identidad y reconocimiento a lo que somos y reconocerse a si mismos es fortalecer los signos de pertenencia. Santander y su capital en la literatura regional han sido noveladas y cantadas por sus escritores y poetas, sin embargo no se han fortalecido en sus imaginarios. La memoria de una ciudad, una región o un país no se conserva por sus libros de historia únicamente, sino fundamentalmente por su creación literaria; su poesía, sus novelas, etc. Ernesto Sábato ha señalado (El escritor y sus fantasmas, Seix Barral, 1963) que el artista es el único por excelencia, es el que gracias a su incapacidad de adaptación, a su rebeldía, a su locura, ha conservado paradojalmente los atributos más preciosos del ser humano y que la literatura no es un pasatiempo ni una evasión, sino una forma, quizá la más completa y profunda, de examinar la condición humana.s a su incapacidad de adaptaci Barral,1963) as obras del espiritulorado y emento.
* Poeta y Sociólogo. Ha publicado los libros de poesía: Arte Erótica, 1988. Los girasoles de Van Gogh, (Antología poética, 1980-1999) Vol 1, 1999. Atlántica, (Antología poética, 1980-2004) Vol 2, 2004. CD, Poesía de Viva Voz, 2004. Su próxima publicación; En el país de las mariposas, (Antología Poética 1980-2005) Vol 3, 2006. antonioacevedolinares@msn.com.

domingo, 10 de junio de 2007

FERNANDO VALLEJO EN EL JABALÍ



El polémico escritor colombiano, ahora nacionalizado mexicano, también asegura que García Márquez tiene una "prosa muy pobre" y que el idioma castellano "está perdido". Provocador, afirma que Manuel Mujica Laínez es el mejor escritor de los últimos mil años.

POR HUMBERTO ACCIARRESSI

Más delgado que la última vez que nos vimos, hace un par de años, pero con los entusiasmos intactos. Ahora, en plena promoción de "La puta de Babilonia" —un libro en el que vivisecciona a la Iglesia Católica y saca a luz crímenes y pecados documentados por todos los historiadores—, Fernando Vallejo pasó otra vez por Buenos Aires.

La obra tiene, justo es decirlo, esa voz tronante y casi dogmática que el propio escritor critica. Cuando se lo hacemos notar, tiene la sinceridad de reconocerlo: "Es cierto —confía—, por momentos parece un dogmatismo de cuño inverso. Como si fuera un antipapa". La risa que corona la frase, así como la amabilidad que lo caracteriza, permiten que le propongamos no hablar de lo que todos le preguntan por estos días y sí de literatura. Vallejo acepta, pero antes aclara —para sentar un punto de arranque— que "hoy nadie sabe qué es eso de leer".

Suponiendo que tuviera razón, ¿por qué cree que ocurre eso?


Es que en la actualidad casi nadie puede distinguir quién escribe bien y quién escribe mal. Hay quienes creen que el idioma literario y el coloquial son lo mismo. Por eso, por ejemplo, no se dan cuenta de lo que vale un escritor como Mujica Láinez.

Es curioso que lo mencione, porque en la Argentina, lamentablemente, hace rato que no se lo lee.


Y eso habla muy mal de los argentinos. Los lectores, porque no lo conocen. Y los escritores, porque no saben escribir. Es pura ignorancia. Pero no te preocupes, que en Colombia pasa lo mismo. Ignoran a "Manucho", el mejor escritor en lengua española de los últimos mil años, y se entusiasman con Cortázar y Bolaño, que no sabían escribir.

¿Y Borges?


Es, apenas, un prosista menor. Y como poeta no existe. Es puro sonsonete. La,la,lá... la,la,lá... la,la,lá. Otro de los grandes, a quien en España le sucede lo mismo que a Mujica, es Azorín. Ese fue un escritor de verdad.

¿Y por qué será que nadie lee sus libros, algunos tan actuales como "Confesiones de un pequeño filósofo", o su hermosa biografía de Lope de Vega?


Porque la moda es desconocer a los grandes prosistas. Y además tenemos que el idioma se ha desvirtuado totalmente. A los escritores jóvenes les tocó este adefesio que tenemos hoy. Y por eso les gusta García Márquez, que tiene una prosa pobrísima y sin gracia. ¡Y pensar que en algún momento a Colombia le decían la Atenas sudamericana y tenía presidentes gramáticos!

Vamos a coincidir en que sus juicios son, al menos, escandalosos.


Pero yo desafío a cualquiera que sepa de lo que habla cuando se refiere a la literatura, a que hagamos una polémica pública. Yo les voy a hacer dar cuenta que el idioma está perdido, que ellos escriben mal, que Cervantes era un pésimo prosista, que Borges no conocía los recursos literarios y que, salvo Mujica Láinez y Azorín, casi no hay nadie que se salve.

¡Pero suele decir que hace años que no lee literatura!


Y es la verdad más pura. Trato de no perder tiempo. Por ejemplo, para escribir "La puta de Babilonia" —que es un término de los albigenses—tuve que estar años documentándome, para completar lo que ya sabía por haberlo vivido en carne propia.

¿Cómo es eso?


Claro. Estudié con los salesianos, de manera que conozco el monstruo desde dentro. Pero, para ser honesto, debía documentarme. Y eso me llevó el tiempo que hubiera perdido leyendo novelitas de mala muerte.

¿Se arrepiente de algo?


De haber nacido. Pero eso, en todo caso, fue culpa de mi madre. Deberían haberla esterilizado y adiós problemas.

La sociedad narcisista: todos escriben, nadie lee.

  Tomado de Kalewche.com La sociedad narcisista: todos escriben, nadie lee El breve ensayo que compartimos a continuación, y que puede leers...